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CAMPAÑA
CONTRA LA MANIPULACIÓN GENÉTICA DE ALIMENTOS
Las
grandes multinacionales que dominan el comercio mundial
de alimentos y cuyos intereses están fundidos
con los de las grandes de los pesticidas y ahora la
biotecnología, intentan la introducción
masiva en nuestros alimentos de un nuevo tipo de vida:
Los organismos manipulados genéticamente (OMG).
Seres vivos cuyos genes son alterados con objeto de
utilizarlos industrialmente. Virus, bacterias, levaduras,
plantas, animales, seres humanos...
Alterando
e intercambiando fragmentos genéticos de plantas,
animales y personas, pueden lograrse seres de extraordinario
interés comercial.
Fantasias
para los saturados paladares de los ricos. Cerezas con
sabor a limón, maíz con sabor a mantequilla,
etc.
Transformaciones
de gran rentabilidad para la especulación, como
el tomate que no se pasa, cuyo interés real no
es otro que el facilitar su cultivo en países
de mano de obra barata y su transporte, en buen estado
aparente, a cualquier mercado del mundo, incluso por
medios lentos pero baratos, como el barco.
Materias
primas naturales como el cacao, la vainilla, el azúcar,
pueden sustituirse por sucedáneos fabricados
industrialmente a bajo precio. Naturalmente, esto hundiría
las economías de países enteros del Tercer
Mundo.
Los
animales pueden convertirse por fin en lo que esa industria
siempre ha soñado: máquinas, como las
vacas a las que ya en USA se inyecta la hormona BST
para que produzcan hasta un 25% mas de leche aunque,
eso si, su vida se acorte, su salud requiera constantes
tratamientos con fármacos que pasan al consumidor
y sólo resulte rentable en grandes instalaciones.
La implantación de este producto en USA está
arruinando a millares de pequeños ganaderos.
PELIGROS
INCONTROLABLES SALUD
Pese
a la apariencia de seguridad científica con que
se presenta al público, la manipulación
genética esta plagada de incógnitas y
es actualmente una tecnología brutal que sacrifica
a decenas, cientos o miles de seres vivos cuyas monstruosidades
no son las deseadas por los experimentadores. Los errores
son frecuentes. Ha habido ya casos de reacciones alérgicas,
parálisis y muertes en seres humanos.
Se
utilizan virus inductores de tumores, sarcomas, leucemia
y otras enfermedades graves. Las empresas dicen que
«desactivados», pero esta probado que en
los nuevos organismos (nuestro cuerpo por ejemplo) pueden
reactivarse. Muchos científicos temen la aparición
de nuevas enfermedades por este medio.
También
se utilizan genes de resistencia a antibióticos,
lo que amenaza incrementar el ya grave problema de la
creciente resistencia a estos fármacos. No existen
estudios relativos a los efectos en la dieta humana.
No hay seguridad sobre su efecto en la gestación.
Y nadie puede asegurar que los millones de niños
que tomarían organismos alterados ya en sus potitos,
no serán afectados.
SUPERPLAGAS,
GUERRA GENÉTICA Y OTROS FENÓMENOS QUE
PUEDEN ACABAR CON TODOS NOSOTROS
Uno
de los argumentos de las multinacionales para convencer
a la sociedad del interés general de los OMG
es que podrían evitar el uso de pesticidas y
otros reconocidos venenos agrícolas La realidad
es que esas empresas fabrican también pesticidas
y han encontrado en la ingeniería genética
una forma de mantener su uso pese al rechazo que han
ganado. Mas del 60 % de los productos transgénicos
en preparación son semillas de cultivos alimentarios
a las que se altera para que sobrevivan a la acción
de potentes pesticidas en dosis que normalmente las
matarían. Así, con la semilla de soja
transgénica que Monsanto ha introducido en Europa,
el agricultor puede poner hasta tres veces mas herbicida
y arrasar con todo menos las plantas transgénicas.
El herbicida en cuestión lo vende también
Monsanto.
Pero
además, y como pasó con los pesticidas
químicos, las plagas y "malas hierbas"
están mostrando ya que tienen mecanismos de adaptación
y se harán resistentes. Se abrirá una
espiral de productos cada vez más agresivos contra
plagas cada vez más resistentes y destructivas.
CONTRA
NATURA
La
industria suele contar la falacia de que la manipulación
genética no es mas que una mejora en las técnicas
de hibridación y cruce de animales y plantas
que se han realizado desde la antiguedad. Falso, pues
salvo raras monstruosidades, no es posible de manera
normal saltar las barreras entre especies y reinos de
la naturaleza como hace la ingeniería genética.
La
interferencia que supone insertar genes de unas especies
en otras puede provocar imprevisibles reacciones en
cadena en el mundo natural, amenazando a las especies,
alterando los hábitats y equilibrios y abriendo
paso a efectos secundarios imposibles de anticipar y
controlar.
Una
vez sueltos los OGM, no hay nada previsto para su recuperación
en caso de problemas, por lo que su imprevisible evolución
e interacción en el medio con otros organismos
naturales o también transgénicos difícilmente
podría ser controlada.
LAS
PATENTES LOS POBRES, MAS POBRES
Hasta
hace poco, la propaganda de las industrias aseguraba
que la manipulación genética es el arma
que puede terminar con el hambre. Hoy día, sus
asesores de imagen les han aconsejado dejar de decirlo
pues en Europa es bien sabido que se están destruyendo
millones de toneladas de alimentos por razones comerciales.
Por otra parte, se recuerda que ese argumento ya se
utilizó, por las mismas empresas, para imponer
en todo el mundo el uso masivo de pesticidas químicos
que hoy sabemos que, no sólo no han cumplido
la promesa, sino que han aumentado la pobreza de los
campesinos y envenenado a millones de agricultores y
consumidores, además de animales y plantas útiles.
La
realidad es que el negocio fabuloso que persiguen ahora
las multinacionales supondría, de prosperar,
la ruina de muchos más agricultores y la mayor
dependencia de los países pobres pues la tecnología
es cara y rentable sólo en gran escala industrial.
Y
para que nada escape al control y al peaje, las empresas
se están asegurando unas nuevas reglas de propiedad
comercial e intelectual. Ahora todo es patentable, todo
puede tener un propietario, al que habrá que
pagar por utilizar organismos, órganos e incluso
procesos naturales.
Y
no sólo invenciones. Se podrán patentar
simples descubrimientos de mecanismos de la naturaleza,
cuya investigación por otros científicos
y su uso curativo estarán sujetos al pago de
royalties.
Investigadores
de la industria recolectan por todo el mundo material
genético de plantas, animales y personas y las
aplicaciones tradicionales de los pueblos más
remotos para patentarlos y obligarles a pagar en adelante
por lo que dieron gratis.
MANIPULACION
SOCIAL LA INVASION HA EMPEZADO
En
USA, la industria alimentaria ha llevado a juicio (que
puede terminar en cárcel) a una popular presentadora
de televisión que se atrevió a denunciar
en su programa el riesgo de las "vacas locas".
La industria agroalimentaria disfruta allí de
un poder de persuasión y político que
le ha permitido imponer una norma de etiquetaje que
evita que el consumidor pueda saber si lo que come ha
sufrido manipulación genética o no.
Pero
en Europa han encontrado una inesperada resistencia
en la ciudadanía, que ha impedido que hasta ahora
hayan logrado imponer sus normas. Por ello han iniciado
una campaña masiva de desinformación diseñada
por un gabinete internacional de relaciones publicas
y políticas entre cuyos clientes se cuentan dictaduras
como la del militar de Argentina, la de Corea o la de
Nigeria, multinacionales conproblemas de imagen como
Unión Carbide (Bophal) o Exxon (vertido de petróleo
en Alaska), entre otros.
Con
publicidad abierta o disfrazada de noticias o divulgación
tratan de copar todo el espacio informativo, evitando
la información real y el debate. Fingiéndose
conciliadores y favorables a la libertad de elección
del consumidor, continúan presionando por todo
lo contrario.
CIENCIA
O NEGOCIO
Un
engaño de entrada: el presentar el negocio de
los alimentos transgénicos como una cuestión
científica, y mezclar la investigación
médica con sus productos.
La
investigación sobre genética, como sobre
cualquier parte de la realidad, no puede ser cuestionada.
Pero es evidente que es demasiado poderosa y peligrosa
para dejarla en manos de compañías dispuestas
a aplicarla según criterios mercantiles por encima
de la seguridad y los intereses generales, cuando es
claro también que no se trata de productos imprescindibles
ni mucho menos. DÓNDE
PUEDE HABER OMGs
Ya
puede haber en el mercado algún producto elaborado
con manipulación genética, sobre todo
con la introducción de la soja y el maíz
transgénicos norteamericanos el pasado año.
Es preciso ir con cuidado, sobre todo mientras, como
ahora, nada se informa en las etiquetas. La soja transgénica
podría encontrase en: margarinas, aceites, mayonesas,
sandwiches, salsas. Pan, pasteles, galletas, pastas,
cereales para desayunos. Chocolates, lácetos
y similares, helados, yogures, alimentos infantiles,
comidas preparadas. Frituras industriales. Alimentos
dietéticos, suplementos vitamínicos. Salsa
de soja, sopas, productos cárnicos y sucedáneos,
carne vegetal. ....
Comida
para perros y otros animales de compañía.
El maíz se utiliza sobre todo en alimentación
animal, aunque entra en la composición de numerosos
productos. Edulcorante sustitutivo del azúcar.
En acuicultura es posible que carpas y truchas de importación
hayan sido manipuladas.
QUE
HACER
Tenemos
esta responsabilidad. ¿Como explicaríamos
a nuestros hijos nuestra pasividad de hoy si permitimos
estos productos y mañana se probaran en ellos
los efectos temidos?
Muchos
ciudadanos en todo el mundo se organizan para solucionar
esta amenaza distribuyendo información y canalizando
propuestas. En toda Europa se trata de establecer una
norma. De un lado, las multinacionales y las instituciones
que las apoyan. De otro, entidades cívicas de
todos los sectores. Los ciudadanos podemos, en esta
ocasión, detener la imposición de una
tecnología nefasta antes de que produzca daños
en gran escala.
Podemos
mostrar nuestro rechazo por cauces políticos
(Cartas a políticos, a medios de comunicación,
a empresas). Podemos informar a otras personas, especialmente
a los detallistas y encargados de los supermercados.
Pero
la acción más directa y efectiva, la llave
del asunto, esta en nuestra mano. Como consumidores
podemos sencillamente dejar de comprar alimentos que
puedan incluir manipulación. Hay alternativas
(muy especialmente los productos biológicos)
LOS
PRODUCTOS BIOLÓGICOS: LA ÚNICA GARANTÍA
Aún
hay en casi todos los productos alternativas al riesgo
transgénico. Hay que averiguar. Pero hay unos
productos en que está excluído por la
reglamentación europea la manipulación
genética. Son los productos biológicos
(o ecológios) que en nuestro país llevan
un distintivo oficial numerado. Recomendables de todo
punto, se producen en España aunque la falta
de difusión en nuestro país, hace que
se exporten a otros países de consumo más
informado.
PARA
INFORMARSE
.
Ecologistas en acción: www.nodo50/ecologistas.org
. Greenpeace: www.greenpeace.es
. Plataforma contra la manipulación genética:
www.pangea.org/cric/transge.htm
. Amigos de la Tierra: www.tierra.org
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