Comienza la Cumbre del Cambio Climático

7/12/2009.- La Cumbre de la ONU sobre el Cambio Climático, destinada a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el Planeta, se ha inaugurado hoy en Copenhague por el primer ministro danés, Lars Loekke Rasmussen.
La mayor reunión jamás celebrada sobre el calentamiento global, que reúne a 15.000 personas, entre delegados de 192 países, activistas ecologistas y ONG, se propone superar la gran brecha entre países ricos y pobres para combatir los efectos de las emisiones de CO2 en las próximas décadas.
La cumbre, que comenzó con un retraso de casi una hora, fue abierta por Rasmussen quien dijo ante la sesión plenaria que el mundo confía en los participantes para lograr un acuerdo y que los líderes "no han venido a Copenhague sólo para hablar, sino para actuar".
"Necesitamos un acuerdo que satisfaga a todas las partes y que sea, además, fuerte y ambicioso", afirmó el primer ministro danés, tras recordar que vendrán a Copenhague 110 jefes de Estado y de Gobierno en lo que calificó la mayor movilización para combatir el cambio climático.
Hasta el 18 de diciembre, más de un centenar de líderes, incluido el presidente de EEUU, Barack Obama, y los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, China, India, Brasil, Australia y otros países acudirán a esta cita para abordar la financiación de la mitigación del cambio climático.
Casi nadie cuenta con que la cumbre concluya con un documento jurídicamente vinculante sobre la reducción de emisiones, como han exigido los más afectados por las devastadoras consecuencias del calentamiento global.
Un compromiso vinculante para reducir hasta el 40% de las emisiones hasta 2020 quedará aplazado hasta mediados del año próximo, según los organizadores de Naciones Unidas.
China y Estados Unidos, los dos países más contaminantes del mundo, con un 40% de las emisiones de CO2, acuden a Copenhague con una propuesta de recortar la contaminación, al igual que Indonesia y Brasil.
La Unión Europea quiere rebajar las emisiones en un 20% hasta 2020, frente a los valores de 1990, porcentaje que podrían aumentar al 30% si los demás países mejoran su oferta.
Las energías renovables, que la UE ofrece ampliar a un 20% hasta el año 2020, serán también examinadas por los delegaciones como alternativa a los combustibles fósiles.
Guía Rápida para Copenhague (Antonio Cerrillo /La Vanguardia)
Las desavenencias entre países ricos y pobres marcarán los debates en Copenhague, con la UE, EE. UUy China entre los actores principales. He aquí algunas claves del debate.
¿El acuerdo que se obtenga en Copenhague sería vinculante?
No se prevé aprobar un tratado internacional, que sería el instrumento jurídico que haría vinculantes y obligatorios los compromisos (por tratarse de derecho internacional). Se espera alcanzar un pacto político, que a lo largo del año próximo pueda convertirse en tratado. EE. UU., China e India se han resistido a asumir compromisos vinculantes. Pero la UE cree, pese a todo, que si se da un acuerdo total en Copenhague y es adoptado en el marco de la Convención de Cambio Climático "eso ya vincula a las partes", dice Teresa Ribera, secretaria de Estado de Cambio Climático.
¿Cómo se materializan luego los acuerdos en el plan nacional?
Un tratado internacional requiere la ratificación posterior de los gobiernos, responsables de llevar a cabo las políticas sobre reducción de gases invernadero. Los planes contra el cambio climático de los gobiernos incluyen estrategias para impulsar el ahorro y la eficiencia de la energía (en vehículos, industrias, hogares) o el fomento de las energías renovables alternativas a los combustibles fósiles. La combustión de carbón, el petróleo (y sus derivados) y gas, por este orden, son las fuentes que generan más gases invernadero.
¿Son sancionables los incumplimientos del acuerdo?
El protocolo de Kioto sólo exige reducir los gases invernadero a 37 países ricos (un 5,2% de media para el periodo de cumplimiento 2008-2012 con respecto a 1990). Si un país (o la UE) no cumple lo asumido, al acabar ese primer periodo de cumplimiento tendrá la obligación de cubrir ese déficit o exceso de emisiones y un 30% adicional en el periodo de cumplimiento; y se le suprime la posibilidad de comprar derechos de emisión.
¿Qué gases están regulados?
Kioto limita las emisiones de seis gases de efecto invernadero: el dióxido de carbono (CO ), óxido 2 nitroso (N O), metano (CH ) 2 4 y otros tres gases de menor incidencia hexafluoruro de azufre (SF ), los hidrofluorocarbonos 6 (HFC) y los perfluorocarbonos (PFC).
¿Qué nuevas metas plantean los países ricos para el 2020?
La UE ha asumido recortes del 20% en el 2020 respecto a 1990, y el presidente Obama llevará una oferta para recortarlas un 17% pero respecto al año 2005 (con lo que, en la práctica la reducción sería de sólo un 3% sobre la referencia de 1990).
¿Por qué China ha prometido un tipo de meta diferente a la de los demás?
China alega que no puede fijar objetivos de reducción en términos absolutos porque las emisiones per cápita son más bajas que las de los países industrializados. Y dice que tendrá que incrementarlas para impulsar su economía y alcanzar los mismos estándares de bienestar que las naciones ricas. Por eso, habla de reducir - para el 2020 con respecto al 2005-entre un 40% y un 45% la intensidad energética, es decir, las emisiones de CO por 2 unidad de producto interior bruto. El 70% de sus gases procede de la producción de electricidad en plantas térmicas de carbón.
¿Es realmente ambicioso el plan de China?
No. China ha elegido el año 2005 como punto de referencia para medir su intensidad energética; pero ya ha reducido la intensidad energética en los últimos cuatro años. Recortar estos gases entre un 40% y un 45% es mantener este recorte en el mismo nivel que hasta ahora. PricewaterCoopers prevé que esa meta hará que las emisiones de China aumentarán de 4,8 a 6,9 toneladas per cápita para el 2020.
¿Las promesas de China, EE. UU o India mejoran las expectativas de de la cumbre?
Sí, por cuanto hasta poco antes de la conferencia no había estas ofertas sobre la mesa. China y EE. UU. suman el 42% del total de emisiones mundiales.
¿Cuáles son los puntos más espinosos para el acuerdo?
No está claro que EE. UU. o China se avengan a firmar un texto de acuerdo que comporte compromisos vinculantes con vista al futuro tratado. Podrían invocar el carácter voluntario de su plan si les resulta muy costoso llevarlo a cabo. La otra gran cuestión que se dirimirá es cuánto dinero van a poner las naciones industrializadas para ayudar a las naciones pobres a adaptarse al cambio climático y hasta qué punto están dispuestas a facilitar la transferencia tecnológico para ayudarles a conseguir la transición hacia una economía baja en carbono. Además, la UE pide más esfuerzos a EE. UU. mientras los países emergentes rechazan el objetivo de reducción del 50% para el 2050, que sí han asumido ya la UE y el G-8.
Greenpeace pide a los líderes mundiales que consigan un acuerdo histórico contra el cambio climático
Mediante una nota de prensa emitida ayer a todos los medios, Greenpeace quiere recordar a los líderes mundiales que deben cumplir sus promesas para evitar un cambio climático catastrófico.
En las pasadas semanas, las economías emergentes pusieron nuevos compromisos sobre la mesa. La reunión de los líderes de la Unión Europea a finales de esta semana debe concluir con nuevos acuerdos, el principal de ellos debe ser la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de un 40% para 2020.
"En este momento, la voluntad política es lo único que echamos en falta. Las negociaciones para combatir el cambio climático nunca han tenido una oportunidad como ésta, y no debe ser desaprovechada", ha declarado Juan López de Uralde, Director de Greenpeace España. "Ha llegado el momento de dejar a un lado las palabras y comenzar a actuar".
Greenpeace hace un llamamiento a todos los presentes en la Cumbre Climática de Copenhague para que se acuerde un tratado legalmente vinculante que incluya:
- Un recorte de emisiones del 40% para 2020 por parte de los países industrializados (sobre los niveles de 1990)
- 140 billones de dólares USA anuales por parte de los países industrializados para que los países en desarrollo puedan luchar contra los efectos del cambio climático y detener la deforestación.
- Detener la deforestación de los bosques tropicales a finales de 2020.
- Los países empobrecidos deben reducir el crecimiento de sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 15-30% para 2020, con el apoyo de los países desarrollados.
"¿Serán capaces nuestros líderes de sacar al planeta del caos climático o nos conducirán irreversiblemente hacia él?", ha declarado Kumi Naidoo, Director Ejecutivo, Greenpeace International, "Todas las piezas del rompecabezas están sobre la mesa: una reunión con más de cien Jefes de Estado presentes, los elementos claves del texto legal y más de 20.000 delegados. Greenpeace quiere hacer un llamamiento mundial para que actúen.
Cientos de millones de personas en todo el mundo, desde Bangladesh hasta España, desde Estados Unidos hasta Uganda, desde el Pacífico hasta el Mediterráneo, les están demandando que firmen un acuerdo justo, ambicioso y legalmente vinculante. La cuestión clave ahora es si los líderes mundiales convertirán la cumbre climática en una oportunidad para las generaciones actuales y futuras.
"Es el momento de traspasar las barreras norte-sur, países ricos y pobres, y reconocer que si enfrentamos este desafío de la forma adecuada, dejaremos un legado de paz, sostenibilidad y vida para nuestros hijos y nietos. De otra forma, nos hundiremos todos," ha añadido Kumi Naidoo.
Por otra parte, los activistas de la Federación Española por el Medio Ambiente y contra el Cambio Climático llegan hoy a Copenhague, tras 3.000 km en bicicleta. Los ciclistas, con el apoyo de múltiples organizaciones sociales y medioambientales entre las cuales figura Galieron hace casi dos meses de Valencia pedaleando para comunicar y concienciar a la poblacobre la importancia de la Cumbre de Copenhague.
M.Prieto/Vidasana - A.Cerrillo/La VAnguardia - EFE - GreenPeace


