La superficie mundial de transgénicos creció más de un 7% en 2009, aunque en Europa disminuyó un 11%
24/02/2010.- EEUU y Brasil fueron los mayores productores y casi la mitad de la superficie (46%) corresponde a países en desarrollo. En total, 14 millones de agricultores plantaron 134 millones de ha en 25 países. España cuenta con la mayor producción de maíz Bt.
Los cultivos biotecnológicos se preparan para una nueva "ola de crecimiento" tal y como demuestran los datos de 2009. En dicho año, 14 millones de agricultores (700.000 más) plantaron 134 millones de hectáreas de transgénicos, lo que suposo un aumento del 7,2 por ciento respecto a 2008, según el informe anual del Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas (ISAAA).
En concreto, el crecimiento de los transgénicos ha sido mucho mayor en los países en desarrollo, el 13 por ciento (7 millones de ha en 2009) frente al tres por ciento (2 millones de ha) en los países industrializados. Como resultado, casi la mitad (el 46 por ciento) de la superficie total corresponde a países en desarrollo donde la trabajan 13 millones de pequeños agricultores con escasos recursos.
El informe apunta que los países en desarrollo reconocen la biotecnología como una "clave para la autosuficiencia alimentaria", especialmente en países como China donde el arroz se hace imprescindible para 440 millones de ciudadanos. Este tipo de cultivos permiten aumentar su rendimiento en un 8 por ciento y disminuir el uso de plaguicidas hasta un 80 por ciento lo que conlleva un beneficio de 4.000 millones de dólares anuales.
Estados Unidos es el mayor productor de OGMs con 64 millones de hectáreas. Le siguen Brasil con 21,4 millones, un 35 por ciento más que en 2008; Argentina (21,3 millones); India (8,4 millones); Canadá (8,2 millones); China (3,7 millones); Paraguay (2,2 millones) y Sudáfrica (2,1 millones); Uruguay y Bolivia con 800.000 hectáreas; Filipinas (500.000); Australia (200.000); Burkina Faso (115.000); y México (100.000 hectáreas). De lejos, se sitúan España, Chile, Colombia, Honduras, República Checa, Portugal, Rumanía, Polonia, Costa Rica, Egipto y Eslovaquia.
Respecto a la Unión Europea, recoge que seis países plantaron 94.750 ha, lo que refleja un descenso de casi un 12 por ciento respecto a 2008, debido a que Alemania ha suspendido la producción y a que los OGM son víctima de la creciente desconfianza de la opinión pública y de los efectos dañinos para el medio ambiente, tal y como han informado ayer Greenpeace y Friends of the Earth.
La superficie cultivada del MON 810, el maíz genéticamente modificado del grupo estadounidense Monsanto y el único OGM autorizado en la Unión Europea (UE), retrocedió de 106.737 hectáreas en 2008 hasta 94.749 hectáreas en 2009, según los informes de sendas organizaciones ecologistas divulgados en Bruselas.
Como se indicó arriba, la reciente decisión de Alemania de dejar de autorizar este cultivo, sumándose a Francia, Austria, Grecia, Hungría y Luxemburgo, explica en gran parte este retroceso.
Estos seis países recurrieron a una cláusula de salvaguarda prevista en la legislación europea basada en el principio de precaución, que permite prohibir la siembra de este OGM.
En Europa, seis países cultivan el maíz transgénico de Monsanto, principalmente España (cuyo cultivo retrocedió un 4%, de 79.000 a 76.000 hectáreas) y en menor medida Portugal, República Checa, Rumania, Polonia y Eslovaquia, según Greenpeace.
Monsanto reclama en estos momentos que la UE renueve la autorización del cultivo de su MON 810 y el grupo alemán Bayer también aguarda que Bruselas se pronuncie sobre su patata transgénica Amflora.
La Agencia Europea para la Seguridad de los Alimentos considera que estos dos OGM no entrañan ningún riesgo importante para la salud, pero desde el punto de vista medioambiental se estima que su siembra puede dañar otros cultivos.
Friends of the Earth consideró por su parte que los OGM "no representan el éxito anunciado".
"Presentados como una solución contra el calentamiento del planeta y el hambre, más del 99% de los OGM cultivados sirven en realidad para la alimentación animal y la producción de carburantes", deploró la organización ecologista.
Por su parte, España se encuentra a la cabeza europea en superficie de maíz Bt, resistente a la plaga del taladro, con el 80 por ciento del total de la Unión Europea.
En cuanto a previsiones, el ISAAA espera que de aquí a 2015 el número de agricultores supere los 20 millones, el de países los 40 y el de hectáreas los 200 millones.
M.Prieto/Vida Sana


