España rechaza, según fuentes comunitarias, una propuesta cuyo fin es reforzar el etiquetado de los productos obtenidos por la agricultura ecológica.
09/02/04.- El Comité Especial de Agricultura (CEA) -órgano preparatorio del Consejo de Ministros de la UE- abordó un texto de compromiso sobre dicha propuesta, cuyo objetivo es poner fin a interpretaciones erróneas sobre los vocablos que designan a ese tipo de productos.
Las fuentes indicaron que España no admite que en las nuevas normas se puedan emplear los términos "biológico" o su derivado "bio" para los productos de la agricultura ecológica; solicita que sólo se utilicen los términos "ecológico" y "eco".
El documento analizado, que aprobará previsiblemente el Consejo de Ministros de Agricultura del día 24 de febrero (España votará en contra) incluye modificaciones respecto a una propuesta de la Comisión Europea, teniendo en cuenta alegaciones de algunos países.
Reino Unido, Finlandia, Alemania, Austria y Suecia han sido los estados que más objeciones han puesto a la normativa en las últimas semanas, junto con España.
Las fuentes recordaron que existe en el Tribunal de Justicia de la UE un litigio entre el Gobierno español y la Comisión Europea por este asunto y que aprobar la nueva propuesta favorecería a una de las partes.
Bruselas denunció a España ante el Tribunal europeo, porque consideraba que en el territorio español algunos productos que no provienen del cultivo ecológico se venden con la mención "bio" en el etiquetado, como por ejemplo "Bio Danone", "Bio Calcio-Nestlé" o "Biosán".
En mayo de 2001, se aprobó en España un Real Decreto de cuyo preámbulo se desprende que permite el uso del término "bio" para designar productos no obtenidos por la agricultura ecológica.
La nueva propuesta comunitaria establece que todo operador que obtenga, elabore, almacene o importe de un país tercero algún producto de ese tipo lo notifique a la autoridades competentes y someta su empresa al régimen de control fijado en las reglas comunitarias.
La Comisión Europea propuso un término para cada una de las 11 lenguas de la UE y que dichas menciones o sus derivados habituales (bio, eco) puedan utilizarse en todos los idiomas.
La propuesta de compromiso analizada prevé que se eximan de los controles los operadores que no elaboren los productos y los vendan directamente al consumidor final (Bruselas planteaba excepciones para los "distribuidores minoristas").
Los Estados miembros podrán establecer un sistema de inspección, que intercambiará información por iniciativa propia.
Otra modificación consiste en establecer que cuando se encuentren irregularidades, las indicaciones referidas al método de producción biológica se quitarán en todo el lote al que pertenezca el producto afectado.
Fuente: terraagraria.es
http://www.gencat.net/darp/eco.htm
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