Impulso a la agricultura ecológica holandesa
En 2004 la cuota de mercado de la producción ecológica en Países Bajos fue del 1,8%, por valor de unos 419 millones de euros y la superficie de cultivo ecológico permanece estancada en torno a 35.600 ha desde 2002, lo que representa curiosamente también un 1,8% del suelo agrícola total. Cabe destacar la especialización productiva ecológica en la provincia de Flevolanda, con más de 7.000 ha y una participación del 7,7% en la superficie del cultivo biológico.
Entre los objetivos de la política del Ministerio de Agricultura figura el de dar a la agricultura ecológica sostenible un lugar en la sociedad junto al resto de los sistemas productivos convencionales. Para conseguir ese objetivo, el Ministerio cree necesario implementar dos tipos de medidas: el estímulo y promoción de la producción ecológica y la difusión del conocimiento y de la tecnología correspondiente.
Para ello, el Ministerio considera que se debe implicar a la sociedad, basándose en la idea de que la compra de productos ecológicos debe ser una manifestación lógica del modelo de consumo, no sólo por las características organolépticas, sino también por el deseo expresado por los consumidores neerlandeses de hacer contribuciones concretas a una sociedad sostenible. Nada mejor para ello que formalizar un acuerdo de compromiso implicando al comercio (cadenas de supermercados), la producción (LTO, Organización Profesional Nacional de Agricultura y Horticultura), la industria (FNLI, Confederación Nacional de la Industria Agroalimentaria Neerlandesa) y los consumidores. El acuerdo se firmó en 2005 y en él se fijan los objetivos de elevar hasta un 10 % la superficie de cultivo ecológico en 2010 y en 2007 conseguir que un 5% de la cifra total de las ventas de productos alimenticios sea de productos ecológicos.
Hasta hace poco, se partía de la idea de que el amplio grupo de consumidores de productos “light”, en un 70-80%, compraban alguna vez productos ecológicos y el acuerdo pretendía alcanzar por esta vía el objetivo del 5%. Sin embargo, dado que dichos consumidores raras veces compran en las tiendas especializadas de productos ecológicos, se llegó a un segundo acuerdo que además trataba de estimular la demanda de los supermercados para ampliar su oferta de este tipo de productos al consumidor general.
El sector del catering también está implicado y, por ejemplo, las comidas en los restaurantes de la Administración Oficial contienen obligatoriamente un porcentaje mínimo de producción ecológica. El sector agroalimentario está haciendo esfuerzos para realizar demostraciones de producto y suministrar información a los consumidores. Las cadenas de supermercados fomentan la idea de que a largo plazo se pueden reducir los mayores costes de los productos biológicos si se incrementan las ventas. A este efecto, el Ministerio está llevando a cabo un proyecto piloto de investigación en forma de un observatorio de precios de distintos productos ecológicos, para determinar si una reducción del precio implicaría necesariamente una reacción favorable en la demanda del consumidor.
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